EL ACTUAL CANAL MODERNO


Por Alberto Guida
Desde la década del 90 venimos escuchando que las grandes cadenas de supermercados son el canal moderno, obviamente todo tiene un ciclo de vida y esto ha llegado a su fin. Se termina el tiempo de las grandes superficies y así lo demuestran en Europa las grandes corporaciones con un intenso proceso de cambio a pequeñas superficies, quizás el ejemplo más demostrativo sea El Corte Inglés y su incorporación a la cadena de Repsol y la prioridad del consumidor mundial determinando que el 93% de su elección es proximidad.
 
La relevante reducción de la participación en el consumo de los hipermercados en Argentina que muestran los auditores, son el  el reflejo de este proceso, como así también su redireccionamiento a superficies menores.
 
Esta nueva era que presenta al negocio de proximidad como el canal moderno, demanda una diversidad de requisitos para brindar servicios a un nivel heterogéneo de consumidores, porque en este contexto sigue vigente el paseo de compra, el pedido telefónico, el envío a domicilio y el E-Commerce, pagando en efectivo, con tarjeta de crédito o débito o sistema telefónico con el nuevo sistema PIM, pero además también demandan un Pago Fácil para sus impuestos, cargar la tarjeta SUBE o el teléfono. Por supuesto en un ambiente luminoso y atractivo.
 
Si partimos de la premisa que todo esto es de posible acceso para implementar en un negocio de proximidad, estamos ante la presencia “del diseño” que nos identifica como canal moderno. El proceso evolutivo determinará cuál de todos los servicios propuestos desarrollará su participación y así nuestro negocio irá transformándose del mismo modo, siempre alineado con las necesidades de los consumidores de “su proximidad”, que no necesariamente será igual para todos.
 
Este contexto finaliza un largo debate que tenía en discusión la continuidad de la proximidad, ante la aparición de los grandes supermercados. Pero por otro lado deja de manifiesto que ser un negocio de proximidad no garantiza el futuro, si no tenemos en cuenta todas las demandas de nuestros consumidores y el concepto “del diseño” que estos requieren, porque ahora deberemos competir con las grandes cadenas en su desarrollo de proximidad.