2017 > 2020


Por Alberto Guida

Nuestras expectativas apuntan al 2017 como un año positivo pero bajo un fuerte escenario competitivo, porque ya no se venderá todo lo que se produce, sino solo lo que el comprador demande. Esto implicará un mejor resultado general que no alcanzará a todos los sectores productivos, sino a aquellos que el contexto económico vaya favoreciendo.

La estructura de costos será clave en este desafío y justamente la limitante de algunas actividades, algunas de las cuales deberán ajustarse por sí mismas. Un ejemplo podría ser el turismo nacional, donde hoy la tecnología posibilita las comparaciones y favorece salir al exterior, por lo cual quizás algunos operadores podrían pensar si no es hora de ganar menos pero mantener la actividad de las principales plazas turísticas argentinas. También tendremos que reconsiderar que todo lo que alienta el consumo a doce o dieciocho meses, significa por otro lado una pérdida mensual de poder adquisitivo que no es menor, en base al valor de lo comprado en bienes durables.

Los aumentos ya no serán por las dudas y se aplicarán con criterio y racionalidad y si bien no dudamos en la recuperación del consumo masivo en el corto plazo, si sentimos el temor futuro a una inflación especulativa, porque cuando comienzan a saturarse las capacidades productivas, ninguna empresa considera como primer decisión ampliarlas, sino primeramente estimará un aumento de precios que nivele la demanda y mejore sus utilidades. Probablemente sea un buen momento de APERTURA IMPORTADORA, solo específicamente en aquellas categorías con producción argentina saturada

Pero también es una situación justificable, porque una inversión productiva significa mínimamente un incremento de capacidad no menor al cincuenta por ciento y la pregunta que sigue es si el mercado estará en condiciones de absorber dicho crecimiento o de lo contrario se provoca automáticamente un aumento en la estructura de costos.

El 2020 se visualiza como multicanal (en Capital y GBA, el 50% del consumo)donde tanto el mayorista como los hipermercados habrán desarrollado su mejor versión del Cash & Carry en modelos similares y donde la proximidad independiente que sobrevivió habrá quedado encerrada por las CADENAS de: farmacias de 24 hs., perfumerías, autoservicios de descuento, pequen?as superficies de grandes cadenas y los kioscos 24 horas.

El mercado nos llevará a un comprador que será difícil de comprender y definir en su target o perfil, salvo en una excesiva segmentación y donde solo seguirá quedando el valor de la marca, pero con una evaluación constante del consumidor en la relación precio vs. calidad, como el riesgo latente.

Finalmente, en este escenario ambigüo, estará la clave del éxito comercial de los próximos cuatro an?os.