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EDITORIALES

por Alberto Guida

Clave: adaptación constante


Por Alberto Guida

Habitualmente pensamos que el contexto social y económico son las variables determinantes del futuro comercial, sin embargo si tenemos en cuenta que Argentina no ha recorrido el camino más acertado en las últimas seis o siete décadas, esto no ha impedido estar inmersos en todos los procesos de cambios de hábitos de consumo que se sucedieron, ni en limitar el desarrollo de ciertos modelos de negocio.


Los medios de comunicación han sido factor determinante en los procesos de cambio en nuestras costumbres, pero si además a esto le sumamos la evolución tecnológica y su impacto en la velocidad del cambio, este razonamiento crece exponencialmente.

Sin lugar a dudas estamos ante un mundo diferente, que no dejó nunca de modificar pautas de consumo, aunque hoy con mayor aceleración. En este contexto no dependemos solamente de lo social y económico, simplemente ambos determinan ciclos positivos o negativos, que inciden temporalmente en los resultados económicos, pero no en el proceso de cambio.

Siendo el cambio algo inexorable, es lógico pensar en la transformación comercial que generan la suma de las nuevas generaciones, el crecimiento demográfico y la tecnología, provocando necesidades diferentes a las ?actuales.

Hoy hablamos de omnicanal y E-commerce, como las variables actuales de innovación, para la visión tradicionalista. Pensemos ?entonces en diez años más, cuando los centennials tengan treinta en su promedio de edad, sumados a los alfa, agregándoles además la evolución de la telefonía. Sin duda estaremos ante la presencia de un contexto generacional totalmente tecnológico, con hábitos de consumo y requerimientos específicos.

El interrogante que queda no es pensar hacia dónde vamos comercialmente, sino qué canales o negocios aceptarán el desafío y estarán dispuestos a darles a estos consumidores las respuestas del servicio que demanden.

La mayor parte del éxito comercial, depende de nuestra capacidad de administrar las variables controlables, fundamentalmente la adaptación a los procesos de cambio que determina el dueño de nuestro negocio… el comprador.

El proceso de cambios de hábitos de consumo que estamos viviendo no será gradual, será vertiginoso.