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EDITORIALES

por Alberto Guida

EL FUTURO


Por Alberto Guida

Estamos en un contexto con variables negativas, algunas que incluyen al mundo y otras exclusivamente nuestras. La salud es impredecible para todos y su fundamento es el desconocimiento, en cambio las economías están condicionadas por la situación particular de cada país.


En un análisis puntual podemos considerar en nuestras variables un punto de partida de una economía que ya estaba quebrada, a la cual se le suman el cierre masivo de empresas PyMEs, pérdidas innumerables de posiciones laborales y cierres de comercios, una emisión monetaria descontrolada justificada en base a necesidades sociales y una deuda externa pendiente a pagar. En este particular contexto suena más aceptable estimar probables tiempos de superación del coronavirus que la factibilidad de recuperar la economía, con la certeza de que el extremo de cualquiera de estas dos problemáticas nos conducen al abismo. Los que saben dicen que deberemos transitar dos años para recuperar la economía de inicios del 2020, lo cual sería deseable, pero ni próxima a nuestra mejor situación del 2010. Para lo cual será necesaria una nueva generación de emprendedores que provengan de reconversiones de negocios anteriores o de innovadores. Y como siempre hemos soñado, en poder generar un proyecto exportador serio que genere nuevas fuentes de trabajo.


Definitivamente la única certeza de este proceso a vivir es que el punto de partida considera el porcentaje de pobres más elevado de la historia argentina. Con la consecuente necesidad productiva de replantear productos y consumos. La visión optimista seria considerar que la pandemia puede diezmar la producción agropecuaria en el mundo, generando un déficit alimentario a nivel internacional, con lo cual esta catástrofe pudiera significar una oportunidad de recuperación económica para Argentina, dado su particular potencial en esta actividad.